El tianguis no empieza en los puestos, ni en sus gentes, o mercancias. El tianguis comienza en los sentidos, en los pies, en las tripas. Es una experiencia visceral que deforma los paradigmas cartesianos del espacio y el tiempo. Cuando entras en uno olvidas qué venías buscando. Lo concreto pierde valor, y se transforma en [...]