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pesto y sonrisa

Los gruesos cristales de la oficina debilitan la luz que con visible esfuerzo dibuja los contornos de un mundo de sombras. La materia orgánica reducida al mínimo esfuerzo del blanconegro. El mobiliario apenas desentona con el olor generalizado a nicotina, café demasiado tostado y sudor. Clientes que entran, empelados que hablan, clientes que salen, empleados que buscan más clientes. Dos hombres entrados en la cuerentena como les gusta decir cuando se refieren a sí mismos, hablan sin mirarse apenas.

- ¿Qué haces con el ordenador todo el día?
- Nada en especial. Calculo el día de mi muerte- Raul sonríe ante la ocurrencia de Andrés.
- Espero que te lleve tiempo- Raul consulta la hora en su reloj y se desabrocha un botón de la camisa-. Esta noche abren el local de la esquina. Sí, ese que era un videoclub. Lo han reformado en restaurante temático -Andrés congela la mirada en un poster medio descolgado de la pared de enfrente-. ¿Sabes? Sí, uno de esos dónde gente disfrazada de famosa te sirve la comida. Tenemos que ir. Hoy es la fiesta de apertura.
- No sé Raul. La semana que viene tengo vacaciones. Don Miguel quiere todos los informes de venta cerrados y archivados antes -Andrés levanta los hombros mientras habla
- Lo que tú digas, pero tienes que salir más. Te lo advierto, esta noche Marylin nos traerá spaguettis al pesto a la mesa. Tú le devolverás la sonrisa.
- Claro. Pesto y sonrisa. No puede fallar. Lo apunto en mi lista. ¿Ves? -Andrés garabatea algo en la agenda que guarda en una esquina del escritorio-. Ahora déjame trabajar

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sin título

“con esta vida en prepago, el amor a partir de medianoche sale más barato”

lleno de luna

premio Symbelminë

No soy partidario de sentirse especial por llevar un blog. Me explico. No tengo pretensiones de ningún tipo con todo esto. Me lo tomo como un juego dónde las reglas cambian al azar, prohibidoprohibir. Recuerdo que un tio segundo, al que acababa de conocer en una boda, me dijo: sólo gana el que no pierde. El alcohol de garrafón y el videoclub que había cerrado hacía un més inspiraban su rotundidad. Por eso, en general, cuento con evitar la primera persona sin ningún aderezo ficcional.

El otro día el blog Entendimiento de Sangre me eligió para el premio Symbelminë. Desde aquí, muchas gracias Emile. En palabras del propio premio,

“Este premio es otorgado en agradecimiento a los blogs, premiando su trabajo y como un motivo más para estrechar lazos existentes, para que así no nos olvidemos de esos blogs que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos”

Una de las tareas es elegir otros blogs que cumplan las características comentadas para que mencionen el premio y elijan a su vez otros blogs. Por las razones que mencioné al principio prefiero no hacer listas. Por ahora cuando me gusta un blog  lo incluyo en la lista de enlaces. 

Saludos

eres un cerdo

El pasillo, aunque débilmente iluminado por el parpadeo del neón, permite al cerdo anticipar su destino. Es consciente del miedo que desprenden los cuerpos de sus compañeros de delante, a la vez que se le pega como mugre a sus sentidos. Una vez llega su turno, la luz repentina de algún tipo de descarga lo fractaliza. El tiempo se detiene. No puede moverse, pero la cámara oscura de su mente sigue registrando. Le atan una soga a los pies y lo transportan hasta el siguiente nivel dónde alguien lo desangra por degollación. A partir de aquí el proceso consciente se vuelve confuso. Hay que seguirlo en su devenir por la impersonal cadena de escaldado, pelado, flameado, lavado, y eviscerado. Para terminar fragmentado en envases herméticos de distribución nacional.

Un tiempo más tarde, en un restaurante cualquiera del mismo país. Una pareja espera la cena

- ¿Cómo pudiste hacerlo? - Alex pregunta con los labios apretados de carmín- ¿Con ella?
- ¿Y tú me lo preguntas?- Roberto saliva por el hambre- Lo raro es que no me lo haya montado con más

Justo en ese momento el camarero trae lo que han pedido. Huevos revueltos con bacón y hamburguesa de cerdo con extra de todo para él. Ensalada con palitos de cereal para ella. De bebida, una botella de vino de la casa. El silencio pesa. El camarero enciende una vela en un pequeño candelabro de cristal de murano. Los deja solos.
Roberto comienza a comer. Muerde con tanta fuerza la hamburguesa que la salsa le salpica la ropa. Ella lo mira. Y comprende

- Eres un cerdo - tras lo que la chica se levanta, y se marcha sin mirar atrás

tiempo en fuga

Cuánto más fumo, más claras veo las cosas. El tiempo pasa sin prisa, pero con gracia, porque aunque tú no estés, yo sí, y soy de risa fácil. Total, ¿qué más da? La vida perjudica seriamente la salud. Además, ya cuento con que una vez muerto, el asunto pierda interés

Últimamente he empezado a sospechar que las milyunanoches no es una serie de cuentos, sino una dirección. Y, sinceramente, debí pasarla hace rato.  La clásica tendencia a andar en círculos, que, como ya sabes, si son viciosos, mejor

Así están las cosas

Un paso justo antes de cualquier lugar, pero con la brújula convencida de las propiedades magnéticas del ecuador, porque si hay que empezar, prefiero que sea en medio

Y, aunque suene extraño, hace un rato recordé tu habilidad para apretarme; o cuando respirar costaba el esfuerzo de seguir despiertos, porque en tu cuerpo el presente pierde la garantía de devolución

Y así, aunque suene extraño, es bastante normal que me acuerde de ti mientras amanece y me siento a desayunar despacio junto a la ventana

Hay un cigarro, pero cuánto más fumo, más claro lo veo todo